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¿EL COWORKING ES PARA TI?

¿EL COWORKING ES PARA TI?

La mejor manera de ver si de verdad está hecho para ti es probar. Dado que se trata de una nueva forma de trabajo, hay que experimentarla. Se pueden aprovechar los días que ofrecen de prueba, gratuitos, para visitar diferentes espacios, hablar con los miembros y comprobar por ti mismo si sientes que ese espacio y tú encajáis bien.

La mayoría de las dudas y preguntas que surgen antes de comenzar a utilizar un espacio de coworking se resuelven solas una vez que estás allí. Y si así no fuera, siempre es más fácil plantearlas en persona y, de paso, ver si hay feeling con los otros coworkers y con los gestores del espacio.

Haz la prueba en diferentes espacios, pero siempre ábrete a la gente como si te fueras a quedar. La ventaja del coworking es que puedes pertenecer a varios a la vez, y así aprovechar al máximo las redes de cada uno, y, claro está, aportar valor tú mismo como conector entre ellos. Quien siembra, suele recoger. Y nunca sabes dónde te puedes volver a encontrar a esas personas: mejor, conocerles ya.

¿EN QUÉ FIJARSE CUANDO BUSCAS UN ESPACIO DE COWORKING?

Lo primero es hacer una búsqueda de espacios en tu área o ciudad. Con la palabra coworking más el nombre de tu ciudad en un buscador, te aparecerá una lista de espacios que se autodenominan coworking.

Si la búsqueda es directamente en Google Maps, saldrán menos porque no todos los espacios se han inscrito, pero sí puedes hacerte mejor idea de por dónde quedan y cómo llegar. Observa, sobre todo, las recomendaciones y críticas de otros usuarios. Foursquare es un buen sitio para ver fotos que han hecho otras personas, no sólo los dueños del coworking. Te dará una aproximación sobre cuáles son sus intereses y el ambiente que hay.

Pero, para bien o para mal, te toca a ti verificar si son de verdad espacios de coworking o tan sólo oficinas compartidas y espacios abiertos de trabajo. Un coworking no es sólo un espacio físico: si no hay alguien que se ocupa de conectar y crear oportunidades entre los miembros, no es un espacio de coworking.

Visita sus webs y échale un vistazo a sus blogs y páginas de miembros, a lo mejor hasta conoces a alguien. Estudia las metas que ofrecen y sus condiciones (duración del contrato, precios, horarios, planes…) para ver cuál de ellos se adapta mejor a tus necesidades. El precio no es lo más importante, aunque cuente. Lo es más sopesar cuál de ellos te aporta más valor por el tipo de gente que trabaja allí, el entorno, por cómo se sentirán tus clientes cuando se reúnan contigo allí.

Y, por último, vete a trabajar un día de los que realmente más te interese. En cuanto pases unas horas allí, vas a apreciar mejor las características de la comunidad y si lo que te aporta ese espacio en su conjunto es o no interesante. Asegúrate de que es algo más que una oficina con mesas y sillas, de que hay alguien trabajando activamente para hacer funcionar el coworking, pregunta por esa persona y preséntate.